El martes 30 de junio, la Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce), cumplió 60 años de haberse fundado. El siguiente texto, el editorial de nuestro gerente, Henry Vanegas, publicado en la edición 133 de la revista institucional El Cerealista.

 

60 años de FENALCE: Bodas de Diamante

Henry Vanegas A. Gerente General

Este 30 de junio representa todo un acontecimiento, las bodas de diamante de nuestra entidad gremial, el aniversario para celebrar los primeros sesenta años de FENALCE.

Celebrar una gesta de tal magnitud significa destacar los valores de la institucionalidad gremial que nos agrupa, la actividad productiva en la que continuamos vigentes todos nosotros como cultivadores, ya sea de cereales, leguminosas o soya, los espacios de participación democrática en que se ha cimentado esta organización para lograr esa renovación generacional de afiliados y cuadros directivos y la constancia en el servicio, con presencia en las regiones y el acompañamiento técnico durante todo el ciclo del cultivo a sus agremiados.

Mantenernos vigentes defendiendo nuestra actividad productiva no ha sido tarea fácil. Los gremios como las empresas deben ir al ritmo del cambio y estos se dan cada vez a mayor velocidad. La tecnología cambia, el mercado cambia, las condiciones económicas, sociales y políticas cambian, al igual que las expectativas de los productores, de los transformadores, de los consumidores y para adaptarse a esos cambios, nuestro gremio también ha tenido que evolucionar.

El gremio nació cuando el trigo y la cebada eran los cultivos predominantes, luego el sorgo y la soya como cultivos agroindustriales tuvieron su apogeo, vino la década de la apertura que se conoce como la década perdida para la agricultura nacional y en las dos últimas décadas resurgen el maíz, el frijol y la soya como los cultivos más representativos para la seguridad alimentaria y el encadenamiento agroindustrial en la producción de proteína animal, con todo y las asimetrías de poder que se han presentado entre el comercio, la industria y la producción primaria nacional.

El ritmo y la escala del cambio y la innovación aceleran cada vez más la transformación y exige renovarse cada cierto tiempo, porque los modelos de negocio han empezado a experimentar una disrupción. Pero el ritmo cambiante de la forma de hacer agricultura no debe ser una preocupación, al contrario. Esta inquietud nos debe motivar a pensar y actuar de una manera distinta y nos abre nuevos caminos, que es justo lo que necesitamos para ser parte del cambio, buscar nuevas maneras de hacer las cosas y ser sostenibles en el tiempo.

En estas efemérides queremos celebrar la memoria de sucesos que representan acontecimientos y avances significativos. Se pasó del centavo cerealista a la cuota de fomento parafiscal actual, se gestionó la defensa de la producción de alimentos en la Constituyente del 91, se lideró la reglamentación de los artículos 64,65 y 66 de la Constitución Nacional en la ley 101 de 1993 que es la ley general de desarrollo agropecuario y pesquero actual, se mantiene la lucha por el maíz, el frijol y la soya como granos básicos de la seguridad alimentaria nacional.

En el campo técnico se ha avanzado en sistemas de labranza (de labranza primaria, labranza secundaria a la siembra directa y labranza de conservación), con el cambio de siglo y ante la debilidad de los sistemas de investigación agrícola nacional tuvimos que cambiar nuestro rol de transferidores de tecnología a tener nuestra propia Unidad de Investigación que luego se convirtió en Centro Nacional de Investigación de la Cadena Agroalimentaria de los Cereales y las Leguminosas CENICEL, lográndose avances significativos en productividad con base en una genética mejorada: hemos desarrollado 27 híbridos de maíz, de los cuales cuatro son cultivares comerciales con Tecnología Off Patent (FNC 8134 Tsp, FNC 8610 Tsp, FNC 8314 Tsp y FNC 8914 Tps) siendo FENALCE el pionero a nivel  Latinoamericano en desarrollar la metodología de selección asistida con marcadores transgénicos; 4 nuevas variedades de soya contribuyen a desarrollar la Altillanura Colombiana (FMS-01, FNS Brasilera1, FNS Brasilera2 y FNS Paranaense), que rinden 3,2  a 3,6 toneladas/hectárea, superando a los demás materiales convencionales en más de media tonelada y se avanza con la Universidad Nacional de Colombia en la liberación de soyas agrobiogenéricas con tolerancia a herbicidas; en frijol 3 variedades arbustivas (Biofortificadas BIO 101 y BIO 105 y la tolerante a Sequia SAB 618) y 4 variedades volubles (RAD 51, MAC 27, MAC 74 y BIO 102) y se han seleccionado cinco variedades de frijol caupí para la costa atlántica (CIAT 1, UNICOR 50, UNICOR 55, Canilla de Pavo y Sesentano); se han liberado cuatro variedades de trigo (3 en Nariño y una para el altiplano cundi-boyacense) y cuatro variedades de cebada (dos cuchuqueras y dos malteras), y se ha participado con Corpoica/Agrosavia y la Universidad de Nariño en los desarrollos de nuevas variedades de arveja.

El manejo de la nutrición eficiente de cultivos ha sido otro de nuestros pilares, con la cooperación del Instituto Internacional de Nutrición de Plantas IPNI, logrando ajustar recomendaciones específicas para altos rendimientos en elementos mayores, secundarios y oligoelementos para el cultivo con sus eficiencias (agronómica, fisiológica e índice de productividad) en las diferentes zonas de producción. Ante el cambio climático se han identificado y validado épocas oportunas de siembra, fuentes y localización de fertilizantes para altos rendimientos y minimizar riesgos. Se han gestionado apoyos para instrumentos de manejo de riesgo (seguros de cosechas, cobertura de precio internacional y cobertura cambiaria) que son las variables que más influencian la formación del precio interno.

Se han implementado sistemas de cultivos como maíz/café en zona de ladera cafetera, sistemas de producción agro-ganadera con ensilaje de maíz y se viene trabajando en romper la dependencia de alimentos balanceados en agricultura familiar con pregerminado de maíz, validación de sistemas de rotación en zonas planas mecanizables, implementación del sistema de información SIRIA con las prácticas de cultivo que más contribuyen al rendimiento (FENALCHECK), adopción de BPAs y conformación de nodos de asistencia técnica a través de localidades y semestres, complementados con pronósticos climáticos para las decisiones de siembra, las mejores semillas y las prácticas de manejo más indicadas, pasando de la agricultura especifica por sitio a empezar a utilizar algunos elementos de agricultura de precisión y de agricultura climáticamente inteligente, contando con la cooperación de Centros Internacionales como CIMMYT y CIAT.

El trabajo de años en coordinación con la autoridad sanitaria para el monitoreo de enfermedades de fin de ciclo en soya ha dado frutos; recientemente, en conjunto con ICA y Agrosavia se verificó la presencia de la roya asiática (Phakopsora meibomiae) en los llanos Orientales de Colombia y se revisa periódicamente con ICA el estatus fitosanitario de nuestros cultivos. Resultado de este trabajo conjunto es la reciente implementación de mesas fitosanitarias en varias regiones productoras para el manejo de disturbios patológicos limitativos de la producción.

Toda esta cooperación interinstitucional refuerza los sistemas productivos, el poder de adaptación y de resilencia de nuestra actividad gremial productiva, gracias al esfuerzo, constancia y dedicación de agricultores, técnicos y directivos que conforman esta Federación, todo lo cual ha conllevado al reconocimiento de una labor que ha trascendido y que nos permite estar celebrando 60 años de labores para proyectar nuestra actividad superando la productividad, avanzar a su mayor inclusión en procesos de transformación, en más usos y procesos de agregación de valor, hasta llegar a tener una alianza cada vez más sólida con el consumidor final.

Nuestro fin último es contribuir a alimentar al pueblo colombiano, y a fe que lo estamos logrando. Congratulaciones y celebremos, así sea de manera virtual, que 60 años no se cumplen todos los días. Sea esta la motivación para seguir innovando y creciendo, manteniendo la responsabilidad y el compromiso de nuestros fundadores. Continuemos apoyando nuestro gremio, para entre todos seguir construyendo y consolidando un futuro mejor para las nuevas generaciones de cultivadores que nos han de suceder. La consigna es que FENALCE siga cosechando éxitos al menos por otros 60 años más. Felicitaciones!