La Carta de Entendimiento firmada entre Fenalce y la entidad del Sistema Interamericano tiene como objetivo fomentar la adopción de buenas prácticas de agricultura, tecnologías y mecanismos para el aseguramiento de la calidad e inocuidad en función de establecer procesos de gestión de la calidad e inocuidad del maíz que promuevan encadenamientos comerciales y la innovación tecnológica para la producción nacional de maíz.

Bogotá, IICA Colombia. Al cierre del pasado mes de junio, el gremio cerealero de Colombia, Fenalce, y la Representación en el país del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) pusieron en marcha un convenio cuyo objetivo es fomentar la adopción de Buenas Prácticas de Agricultura (BPA), tecnologías y mecanismos para el aseguramiento de la calidad e inocuidad del maíz.

Lo anterior, en función de establecer procesos de gestión que promuevan encadenamientos comerciales y la innovación tecnológica para la producción nacional del cereal.

La primera fase de esta alianza está centrada en diseñar y validar herramientas de diagnóstico en pequeños, medianos y grandes productores de maíz de los municipios de Granada (Meta) y Cereté (Córdoba).

Estos tendrán la oportunidad de que sus cultivos sean analizados en los componentes de las normas de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) y los relacionados con inocuidad.

Otro eslabón de la cadena, el del acopio de la cosecha, también se someterá al mismo análisis para conocer las condiciones de sus instalaciones y de almacenamiento del grano.

Para María del Pilar Agudelo, especialista en gestión de sanidad e inocuidad de la Representación del IICA en Colombia, “hay productores que tienen muchas prácticas culturales (saberes populares heredados por generaciones) que les han funcionado por años, pero no son la apropiadas para lograr lo que se busca, que es el mejoramiento de la calidad del producto”.

La especialista agregó que el proyecto también busca afinar todas las buenas prácticas para que sean estandarizadas y así los productores puedan poner en marcha los mismos protocolos a fin de lograr una mayor calidad del producto.

Inicialmente, en la primera visita de campo, realizada a finales de junio, se evidenciaron varias oportunidades de mejora en los productores, como, por ejemplo, en la preparación y manejo de los suelos para la rotación del maíz.

De otra parte, llamó la atención de los técnicos del IICA y de Fenalce, el uso generalizado de semilla certificada por parte de los productores consultados, una práctica recomendada con el fin de mejorar la productividad y reducir la presencia de plagas y enfermedades que obligan un uso mayor de agroquímicos.

De igual manera, según la especialista, “el proyecto busca dejarles a los agricultores una ‘Caja de Herramientas’ donde encuentren todos y cada uno de los procesos para lograr una calidad óptima para el cultivo del maíz”.

En primer lugar, dicha caja contendrá una lista de chequeo (check list), que actualmente está en elaboración y que contendrá criterios básicos (no negociables, relacionados con la inocuidad) y otros flexibles, de acuerdo con las condiciones de los productores. Todo estará enfocado en la búsqueda de la inocuidad y la calidad.

Un segundo producto, como parte de este convenio, es el de generar una guía de interpretación de la lista de chequeo para los técnicos de campo de Fenalce, con el fin de que en todas las zonas maiceras del país se hable el mismo idioma y se transmitan los mismos conocimientos a los productores.

La ‘caja de herramientas’ se complementa con un plan de mejora individual para cada uno de los productores rurales, como resultado de las visitas de evaluación que harán los técnicos a cada una de las fincas productoras de maíz en las zonas descritas. Dicho plan se diseñará acorde con las condiciones que ofrezca cada uno de los productores en sus predios y contempla mejoras programadas a corto y mediano plazo.

Como último producto, se entregará a los productores material didáctico, tales como publicaciones, cartillas y manuales, donde podrán consultar todo tipo de información; además, se dictarán capacitaciones, como jornadas de campo, foros y mesas de trabajo, con el fin de fortalecer las capacidades técnicas en inocuidad y calidad del maíz que se produce en Colombia.

Redacción: Comunicaciones IICA.