Un total desacuerdo mostraron los representantes de los cultivadores de las 15 regiones productoras de maíz y soya que confluyen en la Junta Directiva Nacional de la Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce) al decreto Decreto 523 del Ministerio de Comercio Industria y Turismo (MinCIT).

El gremio considera esta normatividad ocasiona desviaciones en el comercio no negociadas con la Comunidad Andina, no le exige a la agroindustria local (beneficiada) comprometerse a comprar la cosecha nacional, ni pone a competir a todos los eslabones en las mismas condiciones que al sector agrícola.

Además, en el mercado mundial, en vez de escasez del grano, tiene sobre la mesa una oferta del 30 % del maíz estadounidense que no va a dedicarse a la fabricación de etanol. Esta mayor oferta ha hecho caer los precios del cereal en 21%, lo que compensa la devaluación del peso colombiano frente al dólar estadounidense (curiosamente en el mismo porcentaje).

Por lo anterior, en carta dirigida al Presidente Duque, la Junta Directiva Nacional de Fenalce pidió la derogatoria del decreto 523; de paso, reclamó por la protección que sí le está dando el Gobierno a los cuartos traseros de pollo, que mantienen un arancel de 169% para su importación al país.

Vale la pena señalar que del cultivo del maíz genera 160.000 empleos directos y 340.000 empleos indirectos por las múltiples actividades y usos que tiene, del cual dependen más de 360.000 familias.

En 2019 en el país se sembraron 395.894 hectáreas, de las cuales 212.337 hectáreas correspondieron a maíz tecnificado y 183.557 a maíz tradicional, con una producción total de 1.009.687 toneladas, 3% mayor que en 2018.

El texto del Decreto 523 del MinCIT puede consultarlo haciendo clic en https://adobe.ly/3eem0lW