La Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce) solicitó al Ministerio de Agricultura un presupuesto por $6.000 millones, recursos que se utilizarían para financiar un nuevo programa de coberturas de precio y tasa de cambio para los cultivadores de maíz y soya.

La petición la hizo el gerente del gremio agrícola, Henry Vanegas Angarita, quien en comunicación enviada a esa cartera expuso los motivos por los cuales se hace necesario ese apoyo gubernamental para todo el año 2020, pues en pocos días comienzan las labores de preparación y siembra del cereal en todo el país.

El dirigente gremial destacó que los bajos precios del maíz en el mercado internacional afectan a los cultivadores nacionales, pues pierden competitividad frente al producto importado que resulta más apetecido que el cosechado en el país.

La volatilidad en los precios del cereal se debe, explicó Henry Vanegas, a la disputa comercial entre los Estados Unidos y China, las proyecciones de siembra en ese país norteamericano, el cambio climático, la producción de Brasil y Argentina e, incluso, el coronavirus.

El gerente de Fenalce también llamó la atención por los contingentes negociados en el TLC con los Estados Unidos, que este año serán de 3,3 millones de toneladas. “Esa abundante oferta de maíz extranjero en nuestro país constituye una amenaza considerable para la estabilidad económica de los maiceros colombianos”, dijo Vanegas.

Vale la pena señalar que al cierre de noviembre de 2019 las importaciones de maíz amarillo totalizaron 5,308 millones de toneladas, mientras que la producción local fue de 896.592 toneladas; por su parte, de maíz blanco se importaron 446.388 toneladas y se produjeron 504.197 toneladas.

La situación descrita para el maíz es casi similar para la soya. La producción nacional llegó el año pasado a 106.980 toneladas, mientras que las importaciones de torta de soya fueron de 1,3 millones de toneladas y las de fríjol soya de 581.279 toneladas.

Los recursos solicitados para el programa de coberturas sed distribuirían de la siguiente forma: $5.000 millones para financiar el programa de coberturas de dólar y precio para el maíz amarillo y blanco por los dos periodos de siembra y $1.000 millones con el mismo propósito para soya.

¿Qué son las coberturas?
Es un mecanismo que consiste en otorgar a los productores de maíz amarillo y blanco tecnificado un incentivo para la toma de opciones Put Americanas en la Bolsa Chicago Mercantil Exchange – CME para maíz amarillo y la toma de opciones Put o un producto estructurado en el mercado OTC (mercado paralelo de productos a la medida) para maíz blanco, que permitan mitigar las pérdidas económicas (reducir el riesgo) por la caída en los precios internacionales y por las variaciones en la tasa de cambio (peso colombiano frente al dólar estadounidense).

En la operación  financiera, el Ministerio de Agricultura reconoce un apoyo directo sobre el costo de la prima de las coberturas que tomen los productores sobre el precio internacional y la tasa de cambio, mientras que los cultivadores asumen el porcentaje de diferencia del costo de la prima y los gastos de transferencia bancaria del pago de la cobertura.

El objetivo principal de la cobertura es asegurar una obligación futura contra los movimientos de precios en tasas de interés o tipos de cambio, es decir, que la finalidad de las operaciones de cobertura es protegerse del riesgo de la variación de dichos precios.

Las coberturas se han convertido en uno de los instrumentos financieros de gestión de riesgos agropecuarios más efectivos para los productores que están expuestos a la volatilidad de los mercado externos.

El texto completo de la misiva completa enviada al Ministerio de Agricultura puede encontrarlo dando clic en el siguiente enlace: https://adobe.ly/2uvu4wP