Se instaló el Consejo Nacional de Soya
En las oficinas del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MADR) se llevó a cabo la instalación del Consejo Nacional de Soya, espacio presidido por la directora de Cadenas Agrícolas y Forestales, Lady Catherine Piza, que reunió a actores representativos de la cadena productiva de la Soya en Colombia.
El Consejo contó con la participación de representantes de los eslabones de insumos, productores, comercializadores-transformadores, servicios de apoyo y Fenalce, en su calidad de administrador del Fondo Parafiscal. Asimismo, de representantes de las entidades adscritas y vinculadas al MADR, entre ellas la Agencia de Desarrollo Rural (ADR), el Banco Agrario, Finagro, el ICA y el Invima, quienes acompañaron las recomendaciones elevadas por los consejeros.
Durante la jornada, se presentaron los avances del Comité Departamental de Soya del Meta, como departamento más representativo a nivel nacional y se discutieron las prioridades estratégicas para el fortalecimiento del sector a nivel nacional.
De igual manera, se presentaron 10 recomendaciones formuladas por voceros; Rocío Lizarazo, eslabón de insumos; Fernando Murillo y Aníbal Gutiérrez, representantes del eslabón de productores; Arnulfo Trujillo, de Fenalce; Jairo Aristizábal, del eslabón de comercializadores y transformadores (Coomeagro), y Andrés Pardo, de la Secretaría de Agricultura del Meta.
Estas recomendaciones, fueron discutidas en el marco del Consejo y orientan el plan de acción del sector, en concordancia con la ley 811 del 2003, destacan la necesidad de mejorar la articulación entre actores públicos y privados para promover la competitividad, sostenibilidad, integración productiva y fortalecimiento de las condiciones habilitantes del cultivo de soya en el país. Las 10 recomendaciones priorizadas y presentadas ante elConsejo Nacional de la soya fueron:
- Fortalecer la transferencia tecnológica en soya y maíz mediante la articulación de una red de asistentes técnicos con actores regionales como casas de insumos, Agrosavia, Fenalce y la Secretaría de Agricultura del Meta, con el fin de mejorar rendimientos, sostenibilidad y competitividad.
- Promover soluciones de secamiento y almacenamiento, como el uso de silobolsas, para optimizar la conservación de granos y reducir pérdidas poscosecha.
- Consolidar programas de gestión del riesgo de mercado con financiación permanente, que faciliten el acceso de productores a instrumentos de cobertura de precios y tasa de cambio.
- Revisar y fortalecer el seguro climático, ampliando el acceso a mecanismos que reduzcan la exposición a riesgos productivos.
- Fomentar la rotación de cultivos como práctica clave para mejorar la rentabilidad, la liquidez y la conservación de los suelos, mediante programas de incentivo.
- Impulsar el fortalecimiento del centro de investigación en la Orinoquía, articulando esfuerzos con productores privados para potenciar la generación de conocimiento y su impacto territorial.
- Promover condiciones para la integración de productores y nuevos inversionistas que generen valor agregado a la soya a través de instrumentos de política pública.
- Incentivar la compra de soya nacional destinada a consumo humano y animal mediante beneficios tributarios, como la eliminación del IVA del 5% para uso industrial o deducciones adicionales en renta para compradores de producción nacional.
- Fortalecer la seguridad jurídica para las inversiones en la Orinoquía como condición para el desarrollo productivo regional.
- Mejorar la infraestructura vial de la Orinoquía mediante un plan integral de mantenimiento, modernización y construcción de corredores estratégicos que conecten zonas productivas con centros de acopio, transformación y mercados nacionales e internacionales.
Finalmente, los participantes del Consejo Nacional de Soya acordaron continuar trabajando de manera mancomunada con las entidades adscritas y vinculadas al MADR, con el propósito de avanzar en la implementación de las recomendaciones priorizadas por los voceros del Consejo y demás programas contemplados en el plan de acción, con el propósito de contribuir al desarrollo competitivo y sostenible del cultivo en Colombia.